Esta efeméride es una oportunidad para potenciar la multiplicidad de voces de las adolescencias y juventudes, visibilizarlas, reconocerlas, valorarlas, pero -por sobre todo- para habilitar espacios de escucha respetuosa y fomentar la adquisición de su autonomía progresiva, reconociendo sus derechos y asumiendo sus responsabilidades.
Es necesario abrir espacios de intercambio y debate con las y los estudiantes para poner en tensión las prácticas naturalizadas. Visibilizar los modos que tiene el mercado de operar a través de los distintos medios de comunicación interpelando los discursos que son reproductores de estereotipos de género. El material incluye sugerencias para celebrar el Día del Estudiante.
