La EES N° 42 de Colonia Benítez obtuvo el primer puesto y la EETA N° 32 de Resistencia alcanzó el segundo lugar en la semifinal provincial. Ambos equipos viajarán a Neuquén para disputar la final nacional el 25 y 26 de septiembre.
El talento, la creatividad y el compromiso de estudiantes chaqueños quedaron nuevamente demostrados en la semifinal provincial de la Copa Robótica Educabot 2026, donde diez equipos de siete instituciones educativas públicas y privadas de la provincia se enfrentaron a diferentes desafíos vinculados con la robótica, la programación y la innovación tecnológica. La jornada, organizada por el Ministerio de Educación a través de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología, se desarrolló este viernes en el Centro de Innovación “ELE”, con una instancia presencial en la que los equipos pusieron a prueba sus robots sobre la pista oficial de desafíos.
Como resultado de esta competencia, dos equipos chaqueños obtuvieron el pasaje a la final nacional, que se llevará adelante los días 25 y 26 de septiembre en el Centro de Convenciones Domuyo, en la provincia de Neuquén. El primer puesto fue para el equipo de la EES N° 42 de Colonia Benítez, integrado por Luciano Alsina, Lisandro Falcón Airala, Tiago Britez, Felicitas Pascual Sira y Brisa Peressi. El segundo puesto quedó en manos de estudiantes de la E.E.T.A. N° 32 de Resistencia, institución especializada en formación técnica aeronáutica. El equipo está integrado por Oriana Villarreal, Antonella Colman, Rocío Lange, Bautista González Zalazar y Juan Ignacio Gómez. De esta manera, ambos equipos tendrán la responsabilidad y el orgullo de representar al Chaco en la máxima instancia nacional de la competencia.
El primer puesto: una victoria construida con esfuerzo

El equipo de la EES N° 42 de Colonia Benítez celebró especialmente el resultado, que fue fruto de un intenso proceso de preparación y muchas horas de práctica. “Fue una maravillosa experiencia y esta victoria también fue fruto de haber practicado durante mucho tiempo; hubo fines de semana en que nos quedamos en la escuela desde la mañana hasta las 5 de la tarde, solamente para practicar”, señalaron.
El esfuerzo se complementó con el acompañamiento permanente de sus familias y de la comunidad educativa. Para los jóvenes, el logro tiene además un significado especial por representar a una escuela de Colonia Benítez, una institución que no cuenta con orientación técnica. La clasificación a Neuquén es, así, el resultado de un proceso en el que los estudiantes no solo aprendieron sobre robótica y programación, sino que también desarrollaron capacidades vinculadas con la organización, el trabajo colaborativo, la resolución de problemas y la perseverancia.
La EETA N° 32, segundo puesto y también rumbo a Neuquén

Con la misma alegría, los estudiantes de la Escuela de Educación Técnica Aeronáutica N° 32 “Martín Lidoro Rosales” recibieron el segundo puesto de la semifinal provincial. “Estamos muy contentos porque fue una etapa y una experiencia muy linda de vivir”, expresaron los integrantes del equipo.
Los estudiantes celebraron la posibilidad de compartir la competencia con los demás participantes y el trabajo colectivo que permitió llegar hasta esta instancia. “Este robot, en el que trabajamos mucho, es resultado de mucha investigación y trabajo de parte de todos, de los profes y de la escuela”, explicaron, poniendo en valor el acompañamiento de toda la comunidad educativa detrás del proyecto, y en especial el acompañamiento de su profesor Pablo Márquez. Ese proceso de prueba, error y mejora fue una de las claves de la preparación: identificar dificultades, modificar el diseño y el funcionamiento del robot, volver a probar y perfeccionar cada componente hasta llegar a la instancia provincial con una propuesta sólida.
Robótica, innovación y aprendizajes para el futuro
La Copa Robótica Educabot es una iniciativa nacional organizada por Educabot junto con los ministerios de Educación y las subsecretarías de Ciencia y Tecnología de distintas provincias argentinas. Su propósito es promover el talento joven mediante la robótica, la programación, la innovación, la Inteligencia Artificial y el trabajo colaborativo. En la edición 2026, la competencia tiene como eje central las energías renovables y la innovación tecnológica, y propone a los estudiantes resolver desafíos concretos mediante el diseño, ensamblaje y programación de prototipos robóticos.
Más de cien equipos de escuelas de toda la provincia participaron de esta competencia desde la instancia inicial. Los equipos que llegaron a la semifinal atravesaron previamente diferentes instancias de evaluación que incluyeron actividades online para valorar habilidades blandas, resolución de retos mediante una plataforma virtual, diseño y programación de prototipos simulados y aplicación de herramientas de programación con Inteligencia Artificial. Finalmente, alcanzaron la instancia semifinal diez equipos pertenecientes a siete instituciones educativas: EES N° 42 de Colonia Benítez; EET N° 24, UEGP N° 197, UEGP N° 114, EETA N° 32, UEGP N° 104 y UEGP N° 16 de Resistencia. La incorporación de escuelas de distintas modalidades y gestiones permitió ampliar la participación y generar un espacio de intercambio en el que estudiantes con diferentes trayectorias educativas pudieron compartir conocimientos, estrategias y experiencias. El desafío trascendió así la competencia por los primeros lugares: cada equipo tuvo la oportunidad de aplicar saberes de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática —las disciplinas STEM—, fortaleciendo además el pensamiento computacional, la creatividad, la comunicación y las habilidades socioemocionales. En la instancia presencial, cada grupo debió poner en juego todos esos aprendizajes y demostrar no solo el funcionamiento de su robot, sino también su capacidad para trabajar bajo presión, tomar decisiones, detectar errores y encontrar soluciones.
Una política educativa que acerca la tecnología a las escuelas
Durante la jornada, el subsecretario de Ciencia y Tecnología, Facundo Benítez, transmitió el saludo de la ministra de Educación, Sofía Naidenoff, y destacó el valor de generar espacios donde los estudiantes puedan aprender utilizando herramientas tecnológicas. “Desde la Subsecretaría nos hacemos eco de esa pasión y agradezco al equipo detrás de esto, que hace posible estar viviendo esta Copa Robótica”, manifestó, y agradeció a Educabot por permitir que los estudiantes chaqueños tengan acceso a experiencias vinculadas con la programación y la robótica.
Asimismo, resaltó la importancia de acompañar una competencia de la que surgirían los representantes provinciales para la instancia nacional y deseó los mejores éxitos a los equipos que viajarán a Neuquén.
Por su parte, el director comercial de Educabot, Jorge Irigoyen, señaló que la iniciativa busca promover la tecnología, la robótica, la programación y el desarrollo de la Inteligencia Artificial entre los jóvenes del país, además de descubrir talentos, despertar vocaciones y acercar herramientas para pensar el futuro.
El director de Gestión Pública de Educación Privada, Gustavo Ereño, valoró también la participación de instituciones de gestión privada en esta edición y destacó el crecimiento de las propuestas educativas relacionadas con la tecnología, la innovación, la robótica y la Inteligencia Artificial.
Con la EES N° 42 de Colonia Benítez en el primer puesto y la EETA N° 32 en el segundo, el Chaco ya tiene definidos sus representantes para la instancia nacional de la Copa Robótica Educabot 2026. Para ambos equipos, el próximo desafío será en Neuquén, donde se encontrarán con estudiantes de otras provincias del país para poner nuevamente a prueba sus conocimientos, sus robots y, sobre todo, su capacidad para trabajar en equipo.
El viaje será también la oportunidad de mostrar el resultado de muchas horas de preparación, de los errores convertidos en aprendizajes y del acompañamiento de docentes, familias y comunidades educativas. Colonia Benítez y Resistencia llevarán así el nombre del Chaco a la final nacional, con dos equipos que ya demostraron que la curiosidad, la perseverancia y el acceso a herramientas tecnológicas pueden convertirse en motores para aprender, innovar y proyectar nuevos futuros.
