Tapa Revista Numero 8

Lectura, escritura y oralidad en la educación superior: descubriendo nuevos sentidos a través del relato de experiencias pedagógicas.

Lectura, escritura y oralidad en la educación superior: descubriendo nuevos sentidos a través del relato de experiencias pedagógicas.

El desarrollo de habilidades de lectura, escritura y oralidad y su relación con el aprendizaje y con las trayectorias de los estudiantes de la UEGP N° 187.

Casco, Lorena
lorenaksco@hotmail.com.ar
Maza, Sonia
tanitamaza@gmail.com
Moreira, Mauro
mauromoreira711@gmail.com
Torales, José
josed.torales@gmail.com

Instituto de Nivel Superior UEGP N° 187 El Impenetrable

Resumen

Este artículo se propone narrar el proceso de consolidación de un proyecto de investigación que busca generar saberes situados en torno del problema de la construcción de habilidades de lectura, escritura y oralidad y su vinculación con los aprendizajes y trayectorias de los estudiantes de la presente institución. A través del relato se mencionan los interrogantes originales, la profundización a partir de la reflexión grupal con los aportes de distintas miradas y orientaciones recibidas, y los cambios de rumbo hacia un enfoque narrativo de la construcción de saber, derivado de una mayor comprensión del problema de estudio y del carácter situado de los saberes que nos proponemos generar. Se concluyen algunas líneas de acción formuladas desde esta intencionalidad así como algunos interrogantes que nos invitan a seguir problematizando nuestra comprensión de la situación problemática y nuestras estrategias de intervención pedagógica.

Palabras clave:

Habilidades de lectura, saberes situados, enfoque narrativo, intervención pedagógica.

Introducción

Narrar cómo llegó nuestro proyecto a ser como es, es una tarea que nos interpela, nos hace volver sobre los hechos que acontecieron y nos hace reflexionar sobre esos hechos. Nuestro proyecto llegó hasta esta instancia casi como un problema existencial, ya que nos costó darle identidad y un perfil específico; podríamos decir que vamos preparando el camino para que se consolide su identidad.

Al principio, como equipo nos costó tomar la decisión sobre cuál sería la problemática que íbamos a elegir para investigar. Esta situación se debió a que el grupo estaba conformado por docentes pertenecientes a niveles y áreas muy distintas; entonces, cada uno de nosotros aportó una problemática motivados por sus intereses, sus áreas de especialidad y sus experiencias en el ámbito educativo. Para dificultar aún más nuestra elección, todas estas situaciones expresadas eran reales, interesantes, atractivas y necesarias de analizar para la institución.

Esta situación, de encontrarnos frente a un amplio abanico de problemáticas, nos llevó a pensar, reflexionar y meditar profundamente sobre cuál sería la mejor opción para examinar. Después de mucho pensar, reflexionar y argumentar sobre las diferentes problemáticas identificadas, llegó el momento, debimos elegir una y describir el impacto que producía en nuestras prácticas educativas diarias. Para tomar la decisión más sabia nos pusimos como criterio que la situación problemática debía ser lo más abarcativa posible e involucrar de alguna forma a todos los actores de la institución, intentando siempre que el foco esté puesto en las necesidades de los estudiantes. Por fin, después de muchas idas y vueltas, encuentros y desencuentros nos decidimos por aquella que de alguna manera atravesaba a todos los ámbitos de nuestras prácticas: el desarrollo de las habilidades de lectura, escritura y oralidad, y poder construir un saber situado frente a esta realidad ya que cuando hablamos de conocimiento situado en educación, estamos hablando de una forma de “conocimiento local” (Geertz, 1994) referido a las tareas, relaciones y sentidos vinculados con la transmisión y recreación culturales, y con la formación de los sujetos en contextos prefigurados geográfica e históricamente, con la acogida de los nuevos en el mundo y con la proyección de sus vidas en un horizonte de futuro.

Avances y recapitulaciones

Comenzamos a elaborar nuestro proyecto pero algunas dificultades comenzaron a aparecer. Nuestros procesos de reflexión, de análisis y discusión se vieron influidos por las circunstancias contextuales de ese momento: enfrentarnos al nuevo mundo de la virtualidad y el trabajo a distancia que se volvieron los protagonistas de la escena; nuestras reuniones fueron haciéndose menos frecuentes y la motivación del equipo por seguir con el proyecto parecía diluirse. Además, coincidir con los tiempos, organizar nuestras actividades, coordinar encuentros, definir roles y delegar tareas dentro del equipo, fueron los desafíos que se sumaron.

El proyecto se estancó, quedó frenado en la elección y la descripción de la situación problemática. Parecíamos desinteresados, desmotivados y las ganas de seguir construyendo juntos nos iban abandonando, pudo ser por la situación de emergencia sanitaria y los cambios vertiginosos que se vivieron en todo el sistema educativo que nos desbordaron y repercutieron significativamente en nuestra cotidianidad. Pudo ser porque, si bien era un compromiso asumido con la institución, dedicábamos el tiempo que teníamos en otras actividades de otras instituciones y el trabajo de investigación quedaba como “aquello” que hacíamos si nos sobraba tiempo.

Después de estar durante un periodo en esta situación, por fin pudimos avanzar en la construcción del proyecto. Tal vez, el hecho de acostumbrarnos a la nueva normalidad y poder organizar nuestros tiempos y nuestras tareas hizo que el equipo de investigación pasará a ocupar un lugar más importante dentro de nuestras prioridades.

Comenzamos a elaborar el proyecto y debíamos tomar las decisiones sobre cómo hacerlo. Estuvimos todos de acuerdo en que sea una investigación exploratoria y descriptiva ya que pretendemos, en principio, generar conocimientos sobre el tema.

Confeccionamos un proyecto que según nuestras miradas estaba completo, correcto y bien encarado. Tratamos de tener en cuenta que para formar docentes críticos y capaces de desenvolverse con autonomía en una sociedad cada vez más exigente debíamos “atacar” al problema en su raíz y descubrir las causas que lo generaban. Nuestro proyecto debía permitirnos indagar cada aspecto del problema y elaborar, en un futuro, estrategias que faciliten la interpretación de textos académicos, la escritura de textos de complejidad creciente y la expresión en situaciones de oralidad. Por eso, con esta elaboración nos replanteamos, no solo nuestra formación sino también nuestro ejercicio como sujetos formadores.

Al consultar con nuestros tutores pudimos ver que algunas cosas no estaban del todo bien. Por un lado, hablábamos siempre de la problemática en términos de déficit, deficiencia y/o dificultad de los estudiantes con respecto a las habilidades lingüísticas. Por otro lado, nos aconsejaron pensar en nuestro problema como parte de una situación más amplia: la manera en la que aprende el estudiante del nivel superior.

Otra vez estábamos en el principio. Aunque esta vez, con la frustración de no haber podido cumplir con nuestras expectativas sobre el proyecto. Nos caímos, nos enojamos, nos miramos, respiramos profundo y aunque no estábamos del todo de acuerdo decidimos cambiar nuestro proyecto. No fue un cambio total ya que decidimos buscar un punto intermedio o una relación entre lo que nos habían sugerido y lo que nosotros habíamos propuesto. Y es así que nuestro proyecto pasó a enfocarse en “El impacto que tiene el desarrollo de las habilidades de lectura, escritura y oralidad en las trayectorias escolares de los estudiantes del nivel superior”

Si bien sabemos que uno de los compromisos asumidos por el sistema educativo chaqueño es formar docentes alfabetizados y alfabetizadores, y que esto se puede ver a través del hecho de incluir en el itinerario de formación de profesores la unidad curricular de Alfabetización Académica, como una unidad que tiende a desarrollar las habilidades de escuchar, hablar, leer y escribir, ya que ellas sostienen el quehacer profesional y académico de los docentes en formación y, además, que el estudio, la elaboración y la comprensión de textos –tanto orales como escritos constituyen los medios indispensables para aprender los contenidos de todas las disciplinas en las que los estudiantes deben ser competentes; consideramos que no es suficiente, ya que los problemas en la lectura, la escritura y la oralidad que acarrean los estudiantes en los diferentes profesorados de nuestra institución no logran resolverse en el primer año de las carreras.

Esta problemática no es algo que nos provoque miedo, es algo que nos preocupa y nos ocupa ya que nuestro proyecto intenta ser una guía que nos dirija hacia una educación de calidad, más justa e inclusiva.

El equipo buscó desde un principio que el trabajo sea sistemático, aunado y comprometido; tratando de que cada uno se convierta en el sostén del otro en momentos de flaqueza e incertidumbre. Queremos que nuestro proyecto sea capaz de tener las voces de todos, que sea una construcción colectiva y enriquecida con los aportes que cada uno le puede dar desde su lugar dentro del equipo.

Aprendizajes de la experiencia,
nuevos interrogantes y primeras líneas de acción.

En la actualidad se han ido algunos compañeros de trabajo pero han llegado otros que muestran mucho entusiasmo y compromiso para trabajar. Además, con el paso del tiempo y con las nuevas experiencias, los nuevos aportes, las nuevas miradas y los nuevos escenarios educativos consideramos que la identidad de nuestro proyecto puede seguir construyéndose y también que podemos generar otros proyectos para atender a las problemáticas que se nos presentan ya que como todo lo que busca su identidad en este momento histórico, donde hombres y mujeres se deconstruyen para volver a construir, nuestro proyecto no es ajeno a estas condiciones.

Surgen nuevos interrogantes, nuevas inquietudes y nuevos planteamientos en torno a nuestro proyecto que están estrechamente ligadas a la pérdida del vínculo pedagógico con los estudiantes, a la virtualidad y al trabajo a distancia: ¿Cómo hacer para implementar estrategias que ayuden a resolver nuestra problemática desde la virtualidad si sabemos que no todos contamos con las herramientas ni las competencias digitales necesarias? ¿Qué estrategias podríamos
pensar para atender a la totalidad de nuestros estudiantes en este contexto? Entre muchos otros.

Las situaciones sociales, políticas, económicas, culturales y académicas por las que atravesamos son patrones muy significativos que mueven y van direccionando nuestra investigación por eso dejamos siempre abierta la posibilidad de modificación.

Después de conversar con los tutores y los demás grupos en los diferentes plenarios pudimos darle un giro completamente nuevo a nuestro proyecto y enmarcarlo dentro del enfoque narrativo ya que pudimos entender que este tipo de investigación permite la construcción de saber pedagógico como conocimiento situado, posibilitando asignarles nuevos sentidos y significados a las experiencias vividas por los sujetos involucrados. La narrativa es una forma discursiva y una modalidad de indagación que permite abordar y estudiar en profundidad el saber de experiencia o de oficio de los docentes a fin de producir conocimientos situados en educación (saber pedagógico) (Contreras y Pérez de Lara, 2010; Contreras, 2016). En principio, porque la “racionalidad narrativa” es también una modalidad de “inteligencia phronética”.

Planteamos, antes de las sugerencias, objetivos que iban en una dirección contraria a los que se persiguen con la investigación narrativa y con la construcción de saber pedagógico ya que este saber puede ser considerado como tal cuando es un saber público construido mediante recaudos metodológicos específicos a partir del saber de experiencia desplegado en territorio (Suárez, 2021). Gracias a las sugerencias reflexionamos, pensamos y orientamos nuestro trabajo; al principio queríamos “develar impactos, identificar factores, conocer causas de los “déficit, falencias, de los estudiantes”. Hoy nuestro proyecto busca “comprender cómo viven los estudiantes del instituto el desarrollo de las habilidades de lectura, escritura y oralidad, y cómo estas experiencias se vinculan con sus aprendizajes y con sus trayectorias escolares”. Para referirnos a aprendizajes tomamos los aportes de teóricos que están dentro del constructivismo como Ausbel, Vigotsky y Piaget, que sostienen que este es un proceso activo donde cada persona que aprende algo nuevo lo incorpora a sus experiencias previas y a sus propias estructuras mentales. Para poder comprender las trayectorias escolares tomamos los aportes de Terigi (2008) quien presenta dos tipos de trayectorias:

El sistema educativo define, a través de su organización y sus determinantes, lo que llamamos trayectorias escolares teóricas. Las trayectorias teóricas expresan recorridos de los sujetos en el sistema que siguen la progresión lineal prevista por éste en los tiempos marcados por una periodización estándar (…) analizando las trayectorias reales de los sujetos, podemos reconocer itinerarios frecuentes o más probables, coincidentes con o próximos a las trayectorias teóricas; pero reconocemos también itinerarios que no siguen ese cauce, «trayectorias no encauzadas», pues gran parte de los niños y jóvenes transitan su escolarización de modos heterogéneos, variables y contingentes. Un conjunto complejo de factores incide en «las múltiples formas de atravesar la experiencia escolar, muchas de las cuales no implican recorridos lineales por el sistema educativo. (p. 19)

Es un giro importante que toma nuestro trabajo ya que dejamos de relacionar la situación problemática con la idea de que eran “problemas” de los estudiantes y comenzamos a buscar los sentidos y los significados que pueden aparecer en las experiencias de formación que vivieron en el instituto. Esta búsqueda se realiza a través de actividades como: talleres de escritura en los que los estudiantes y docentes narran sus experiencias relacionadas a estas actividades, recuperando las memorias profesionales de los estudiantes egresados para analizar esos procesos de escritura, talleres con los egresados para que puedan relatar sus experiencias de lectura, escritura y oralidad y resignificar sus producciones, escritura de diarios de campo y reflexiones sobre las mismas. Creemos que son tantas y tan ricas las experiencias que pueden salir de esos encuentros que no podremos solamente quedarnos con aquellas que tratan sobre lectura, escritura y oralidad.

Fue difícil, largo, complejo y, al final, satisfactorio llegar al resultado que llegamos. Y es por eso, que creemos firmemente en que cada una de las cosas por las que pasó nuestro proyecto hace que hoy sea valorado y pensado muy positivamente.

Nuestro proyecto llegó a ser como es porque es el resultado de ese conjunto de circunstancias que lo atraviesan y nos atraviesan a nosotros como (futuros) investigadores.

Las líneas de acción que llevaremos adelante buscarán recolectar toda la información posible sobre nuestro problema y de esa forma poder intervenir y generar conocimientos nuevos sobre él.

En una primera instancia realizaremos observaciones áulicas en las que prestaremos especial atención a cómo se dan las situaciones de lectura, escritura y oralidad y cómo interactúan docentes y alumnos en estas situaciones y con estas actividades. Para observar tendremos una guía de observación que nos llevará a hacer foco en aspectos puntuales como por ejemplo: la forma en la que se expresan las actividades de lectura, escritura y oralidad por parte del docente, lectura en voz alta, etc.

Al mismo tiempo realizaremos entrevistas a los docentes, a los estudiantes y a los egresados con el fin de recuperar sus vivencias o experiencias en torno a situaciones de lectura, escritura y oralidad. Posteriormente, analizaremos las respuestas que nos dan estos actores y reflexionaremos sobre los hechos que nos cuentan.

En un tercer momento, con la información recopilada a través de las observaciones y las entrevistas llevaremos adelante talleres de escritura con los estudiantes y los docentes en los cuales relatarán sus experiencias en el profesorado y, particularmente cómo vivieron las diferentes situaciones en las que se vieron enfrentados a la lectura y la escritura dentro y fuera del instituto. Esos relatos serán analizados y se harán reflexiones en torno a sus contenidos. En el mismo taller intentaremos recuperar los escritos que tienen los estudiantes desde el primer año para compararlos con escritos actuales y que puedan reflexionar sobre esa comparación. Los docentes también recuperarán las consignas que daban en el primer año y las compararán con la forma en las que expresan sus consignas actualmente.

En última instancia, intentaremos recuperar las memorias profesionales de los egresados con el fin de mostrar esas producciones a los estudiantes del instituto. Se piensa en realizar talleres en los que se puedan socializar esas memorias y que los egresados puedan relatar a los estudiantes su experiencia al escribir dicho documento. Los estudiantes egresados podrán también realizar reflexiones sobre lo que escribieron en aquel momento y pensar en cómo lo harían ahora, con los años de experiencia que juntaron. Intentaremos que puedan expresar cada experiencia vivida al escribir sus relatos y cómo esas experiencias adquirieron significados cuando se las puso en palabras.

Pensamos que lo que tienen los estudiantes ya egresados en sus experiencias pedagógicas es invaluable y que puedan darlas a conocer y que sirvan como ejemplos para futuros egresados, es maravilloso. Consideramos también, que esas narraciones de experiencias vividas durante cuatro años de formación y con las reflexiones esbozadas tendrán un valor tan grande que serán igual de importantes que aquellas experiencias relacionadas con la lectura, la escritura y la oralidad.

Para finalizar, creemos que algunas dificultades que pueden presentarse son: no contar con la participación de los estudiantes egresados, que en los relatos de nuestros estudiantes no aparezcan experiencias relacionadas con la lectura, la escritura y la oralidad, por eso pensamos en preparar algunas consignas para orientar las escrituras, aunque como mencionamos más arriba todas las experiencias relatadas tendrán un gran valor en sí mismas.

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