Tapa Revista Numero 8

Alfabetización digital: una mirada a las prácticas docentes en el Nivel Superior del Instituto “Don Orione” en contexto de pandemia.

Alfabetización digital: una mirada a las prácticas docentes en el Nivel Superior del Instituto “Don Orione” en contexto de pandemia.

Álvarez, María Laura

Demeter, Claudia Beatriz

Goy, Analia Edith

Herman, Cristian

Rambaut Parra, Debora Daiana

Robledo, Mónica.

cdemeter@institutodonorione.edu.ar
Instituto de Nivel Superior UEGP N° 55 Don Orione

Resumen

Al comienzo del trayecto formativo, nuestro equipo de investigación tenía un proyecto en el que el planteo del problema estaba dirigido a las experiencias de los docentes durante la enseñanza atravesada por la virtualidad, en tiempos de pandemia. Así se buscaba con la investigación proporcionar profundidad a los datos, riqueza interpretativa, contextualización del entorno, detalles y experiencias únicas de los docentes del nivel superior de la UEPG N° 55 “Don Orione”. Pretendíamos alcanzar nuestros objetivos a través del enfoque etnográfico, por su valor interpretativo, si bien el proyecto tenía un alcance exploratorio, buscábamos resultados, respuestas, queríamos ser promotores de conocimiento situado, pero el conocimiento al fin y pretendíamos alcanzar los mismos, a través del uso de instrumentos como encuestas y entrevistas abiertas. Nos encontramos con un gran respaldo teórico y de referencia, faltaba una investigación local y nos íbamos a encargar de ella.

En el pasaje al enfoque narrativo, descubrimos el gusto por conocer y analizar no ya el resultado; sino el recorrido, el proceso mismo de investigación. Se nos puso de manifiesto, como alternativa: la investigación de carácter participante y así hallamos que en la misma todos somos parte importante y que no hay objeto, todos somos sujetos de investigación. Nos enfocamos en escucharnos, en ser receptivos de las vivencias de carácter personal e intransferible de cada uno y para ello impulsamos un cambio en las decisiones metodológicas, utilizando como instrumento la redacción de relatos biográficos de las experiencias. De esta manera nos centramos más en las preguntas, y no ya en cómo encontrar respuestas, ni en pre juzgar o sentenciar, a la hora de evaluar las prácticas docentes resultantes del proceso educativo en cuestión. Se puso en evidencia, con este enfoque la preexistencia de mecanismos y estrategias institucionales para indagar en la problemática y producir saber a partir de ellos: como la posibilidad de navegar en las aulas virtuales de la plataforma del INFOD, una encuesta realizada desde la gestión institucional a principios del ciclo lectivo 2021 al plantel docente, para conocer los principales recursos, instrumentos y estrategias utilizados durante la enseñanza atravesada por la virtualidad. Así comprendimos que se nos allanaba el camino, solo debíamos estar receptivos a las diferentes memorias pedagógicas generadas desde la misma institución y poder incorporarlas como insumos a la investigación.

Palabras claves:

Experiencia personal educativa, conocimiento situado, relatos biográficos, enseñanza virtual.

Introducción


¿Quiénes somos?

La UEGP N° 55 – Don Orione, es una Institución Educativa Pública de gestión privada, perteneciente a la Congregación Religiosa y a la Asociación Civil de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, en el ámbito jurisdiccional de la Dirección General de Enseñanza Privada del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Provincia del Chaco. El Instituto Don Orione está ubicado en la región Educativa VII en la que existen 29 establecimientos de enseñanza media que demandan la formación de docentes especializados y titulados en diferentes disciplinas. Pero el radio de influencia del Instituto Don Orione, se ha extendido más allá de esos límites.

Entre las actividades que se desarrollan podemos mencionar:


● Formación de profesores para nivel secundario en las carreras de: Matemática, Biología, Ciencia Política, Geografía, Historia, Física, Derecho, Economía, Lengua de Señas Argentinas y Educación tecnológica.
● Formación de Técnicos Superiores Administración de Empresas, Perito en Derecho y Comunicación Social Multimedial.
● Jornadas de Investigación socio-históricas sobre Don Orione.
● Experiencias solidarias comunitarias.
● Capacitación en Servicio para docentes y técnicos del nivel terciario y del nivel secundario.
● Convenios con Universidades públicas y privadas, y empresas privadas.

Actualmente cuenta con un “Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación Don Orione biblioteca Papa Francisco” (CRAIDO), un entorno dinámico que pretende brindar a la población de Presidencia Roque Sáenz Peña y zona de influencia los recursos que dan soporte a la enseñanza y la indagación científica, relacionado con el mundo de la comunicación y las tecnologías. Este 2021 nos encuentra en el año del centenario de la llegada de Luis Orione a Argentina, el Santo de la Caridad. Según el P. Roberto Simionato FDP es un año propicio para agradecer, dar gracias y seguir soñando.

Nosotros y los otros

La construcción de nuestro proyecto tuvo como eje disparador, el aporte de cada uno de nosotros sobre las problemáticas que, de manera general y profunda, afectan al nivel superior. Las problemáticas recopiladas las dividimos en niveles: nivel macro, desde las definiciones de políticas educativas; y nivel micro desde una perspectiva institucional, y otra, desde as prácticas de enseñanza y evaluación, desde los docentes y de los estudiantes. También una perspectiva comunitaria enfocada al contexto en el que se encuentra el instituto. Así, como equipo de trabajo y poniendo a consideración los aportes de la tutora, en su momento, seleccionamos la problemática que consideramos más significativa para investigar.

Sin embargo, el proyecto llegó a ser como es, luego de largos encuentros sincrónicos, de búsqueda de aspiración de consenso en medio de intereses dispares, pero a la vez homogéneos (cómo intervenir, buscar cambios superadores frente a la realidad educativa). Es de destacar que, si bien pertenecemos a la misma unidad educativa, muchos de los integrantes nos conocíamos sólo “de pasillo” y algunos ni tan solo eso.

Encontrándonos

Heterogéneos, como cualquier grupo, algunos con experiencia en investigación, otros no tanto, con diferentes visiones e ideas, con la falta de soltura, hasta quizás con incomodidad, y con diferentes actores transitorios, hicieron del consenso una de nuestras principales dificultades y contratiempos. Pero nos unía, en la búsqueda, nos motivaban los temas originales, no repetitivos; en los que pudiéramos ser promotores de conocimiento, y no repetidores de viejas y renovadas recetas, queríamos y queremos conocer nuestra realidad. Nos costó mucho encauzarnos y canalizar nuestro interés colectivo; pero nos movilizó, como educadores, la pandemia, el aislamiento social y las ganas de llegar a nuestros estudiantes. Fue un año de mucho trabajo, de transformar nuestras clases presenciales a virtuales; lo que nos demandó inversión de tiempo, capacitaciones y puesta en marcha de los conocimientos adquiridos a lo largo de nuestra trayectoria y formación. Sentimos que no podíamos, que no nos daban los tiempos para llegar a todos los estudiantes y sus demandas, de adaptarnos al nuevo entorno y su lógica de aprendizaje colaborativo, de realizar adecuaciones, transposiciones didácticas, crear comunidades de aprendizaje en cada aula virtual, hacer clases interactivas, de indagar en recursos digitales nuevos y, además, como “frutilla del postre”, de incursionar en investigación, era demasiado y todo junto en el año 2020.

Empezando a caminar

Sentimos que podíamos quedar en el camino, que estábamos dispersos en lo urgente y que no teníamos tiempo para lo importante; hasta que luego de explicitar nuestras preguntas y temas probables individuales de investigación logramos despertarnos, movilizarnos y descubrir que la investigación que estábamos buscando nos había encontrado a nosotros. La teníamos frente a nuestros ojos, solo que, ensimismados en nuestras labores cotidianas, no podíamos dejar de vernos como docentes para pasar a vernos como investigadores. Pero la luz llegó, el proyecto lo estábamos llevando a cabo, cada uno tratando de disminuir la brecha digital, de llegar a nuestros alumnos, ya lo estábamos haciendo, lo estábamos viviendo, estábamos interviniendo, solo que individualmente, faltaba investigar el cómo estábamos interviniendo para que surja el tan mentado cambio en nuestra propia institución. Disfrutamos transitar el recorrido con todas sus marchas y contramarchas, y aquí estamos para hacer frente al nuevo desafío de enfocar la investigación narrativa, dispuestos a aprender y desaprender constantemente en el camino, aunque sin dejar de confesar que fuimos bastantes reticentes al principio, se nos desorganizó y descompaginó todo, lo poco o mucho, y que con tanto esfuerzo habíamos logrado. Los plazos nos hicieron más expeditivos y la inclusión, a posteriori, de algunos integrantes actuales, nos brindó la posibilidad de contar con referentes, tan importantes para definir cuestiones que “democráticamente” son tan difíciles de consensuar.

Cambio del paradigma

Desde un posicionamiento no solo situado, sino educativo, político, cultural y contextual, definimos una serie de interrogantes que nuclean la síntesis de narrar la realidad desde una problematización sensible, consciente y sobre todo nada abstraída, sin dar lugar al punto de extranjerizar el todo con las propias conjeturas que trae consigo discutir el proceso de enseñanza en tiempo de no presencialidad. Consideramos, que la investigación debe centrarse en una línea de indagación para documentar y analizar las acciones que se desarrollan en la educación superior en términos de alfabetización digital. Nos planteamos entonces preguntas orientadas a describir la inserción de innovaciones tecnológicas en tiempos de pandemia, la necesidad de desarrollar competencias digitales básicas y las propuestas didácticas desarrolladas en el marco de la alfabetización digital en nuestro Instituto.

Sin saber lo que nos deparaba el 2021 retomamos los encuentros de investigación. La nueva metodología presentada por Daniel Suarez y Valeria Metzdorff en el marco de la capacitación nos generó al principio un gran desconcierto. Resultaron necesarios varios encuentros para que pudiéramos descubrir la riqueza del cambio y acomodarnos al proceso.

La propuesta del cambio de metodología a la narrativa nos propuso nuevas lecturas, como la de “Escritura académica, relatos de experiencia y giro narrativo en el encierro global» “La historia de Lili y el mundo de la vida en la cárcel” de Daniel Suarez y Cynthia Bustelo, en este artículo los autores destacan las potencialidades de la narrativa biográfica como metodología de investigación.

¿Por qué Alfabetización Digital?

La alfabetización es un proceso que se encuentra ligado al devenir histórico de las sociedades. Es por ello que en un mundo donde el desarrollo tecnológico ha dado lugar a nuevas formas de acceder, almacenar y transmitir la información, el concepto de alfabetización se amplía. Saber leer y escribir ya no es suficiente para desenvolverse adecuadamente en este nuevo entorno social. Hoy en día se requieren de nuevos conocimientos y otro tipo de habilidades y actitudes para lograrlo, es decir, se requiere de un nuevo tipo de alfabetización que algunos autores han coincidido en llamar alfabetización digital (Rangel Baca y Peñalosa Castro, 2013).

La sociedad de la información, vinculada con la innovación educativa tecnológica, se caracteriza por el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) para acceder y manipular grandes cantidades de información, lo que contribuye a potenciar la construcción y el desarrollo de conocimientos. La innovación ha facilitado el acceso a un gran caudal de información a través del Internet, en un continuo enriquecimiento y consolidación de la sociedad del conocimiento. Estas innovaciones no deberían construirse de manera aislada, sino de forma interdisciplinaria e integral (Pérez Zúñiga et al., 2018). Entonces, se entiende que “la innovación educativa es un área interdisciplinar que integra conocimientos tecnológicos y pedagógicos, pero para que sea efectiva se necesita conocer e identificar buenas prácticas generadas por el propio profesorado” (Sein, M., Fidalgo, Á. y García, F.; 2014).

Las TIC representan una nueva forma de interaccionar con nuestro entorno y con el mundo. Este cambio ha impactado en diferentes ámbitos e, inexorablemente, el educativo también se ve alcanzado. Esto cobra real importancia en los Institutos de Educación Superior (IES) que tienen la obligación de brindar calidad formativa para lograr que los individuos, objeto primordial de su razón de ser, se desarrollen adecuadamente en el entorno social en el que les toque realizar sus actividades. Sabiendo que la alfabetización digital en el campo de la educación superior no es lineal, no es acumulativa ni homogénea en sus alcances y efectos, resulta necesario que los actores intervinientes posean niveles adecuados de habilidades digitales que les permitan aprovechar las posibilidades de uso que ofrecen las TIC. En consideración a esto, resulta menester realizar actividades que permitan la formación docente asegurando un uso correcto y efectivo de las TIC en el proceso de enseñanza aprendizaje. Se propone entonces, la necesidad de analizar y comprender, previamente, la situación actual que revisten los docentes de la institución en relación a la apropiación de las tecnologías digitales en su ámbito de enseñanza.

De acuerdo a lo hasta aquí expuesto y, en virtud de las revisiones realizadas como equipo, varias y de diferente índole son las problemáticas que de manera general y profunda afectan al nivel superior de la UEGP N° 55 “Don Orione”, se desprende que la investigación debe centrarse en una línea de indagación para documentar, sistematizar y analizar las acciones que se desarrollan en la educación superior en términos de alfabetización digital.

Las primeras aproximaciones

La problematización apunta a una serie de preguntas que se construyen desde los discursos de los docentes que pertenecen a un nivel del sistema educativo, que habitan sus prácticas educativas con vivencias propias y que cuestionan las realidades que atraviesa.

Interrogantes

● ¿Cómo se insertan las innovaciones tecnológicas en el ámbito escolar? ¿Qué procesos son necesarios en términos de organización, estrategias y desarrollo institucional de modo de garantizar prácticas formativas situadas, que convergen en el desarrollo de entornos significativos de aprendizajes?
● ¿Cuáles son las competencias digitales básicas que necesita desarrollar el docente en su práctica de enseñanza?
● ¿Cómo están diseñadas las propuestas didácticas que se desarrollan en el marco de la alfabetización digital en el Instituto Don Orione en el Nivel Superior?

Estrategias planteadas

Uno de los puntos que, como equipo, consideramos como difícil, pero imprescindible, fue (y es) lograr la participación de la comunidad educativa como parte del proyecto. Mediante una conferencia visualizamos el proyecto a la comunidad educativa del Instituto e invitamos a la participación de los miembros a formar parte a modo de compartir sus experiencias mediante el relato de sus vivencias del uso de las TIC en contexto de pandemia. Para acompañar al docente en la narrativa propusimos una guía que favorezca el proceso de indagación sobre el uso de las TIC en dicho contexto. La confección de esta guía la entendimos como una orientación hacia donde el docente puede guiar su relato, pero dejando siempre la posibilidad de que exprese libremente lo que él desee contar/relatar, caso contrario, estaríamos sesgando la realidad solo hacia dónde nosotros creemos que existe. Consideramos conveniente que este tipo de práctica podría realizarse en parejas, como una forma alterna más confiable a la entrevista, dónde el docente puede llegar a verse inhibido por el colega entrevistador, generando esa suerte de sujeto que controla y objeto que es observado, condicionando, de manera significativa, el aporte e información que se pretenda rescatar.

Los relatos

Nos movilizaba conocer las vivencias de los docentes en la etapa de pandemia por eso le pedimos que nos relataran sus experiencias. Para ayudarlos en la redacción les acercamos un guion en el que le propusimos algunas dimensiones a tener en cuenta: “Para su redacción se puede tener presentes los aspectos: pedagógicos-didácticos, tecnológicos, afectivos, anímicos y emocionales, así como también la relación con los alumnos, con otros colegas. No estamos evaluando ni juzgando las prácticas pedagógicas, queremos escuchar/nos; nos importa cada experiencia, única e irrepetible.”

El análisis de los relatos individuales nos acercó a una serie de conceptos que hacen referencia a diferentes aspectos genéricos de la vida institucional y de la práctica pedagógica, como plataforma educativa, acompañamiento, indagar, adaptar, cansancio, incertidumbre, evaluación, encuentros sincrónicos, solidaridad entre otros.

Luego de leer los diferentes relatos nos encontramos con la riqueza de cada uno y descubrimos los variados recursos de que hicieron uso los docentes en esta etapa. En sus relatos el Docente A y el Docente I nos cuentan:

Recursos tales como documentos colaborativos (Google docs), cuestionarios presentados en formularios (Google forms), presentaciones dinámicas (genially), uso de padlet para presentar y presentarse, entre otros, fueron los recursos más utilizados. Sin embargo, la adaptación de recursos a la virtualidad, demanda, en mi caso, un tiempo considerable, que, conjuntamente a la inusitada demanda de reuniones y cursos de capacitación a distancia, hicieron que algunos de esos recursos no se mantuvieran en el tiempo.

Y allí comenzó el asesoramiento de los más avezados de la institución, y largas jornadas ante tutoriales de YouTube para aprender a manejar la herramienta. Pero conocerla no es suficiente para preparar las clases: el modo de abordaje debe, necesariamente, ser diferente. Eso demandó muchas horas para seleccionar, armar y subir los materiales pertinentes. Con el correr de los meses se implementaron las clases sincrónicas y eso me dio nuevas energías: “ver” a los estudiantes (aún con sus cámaras apagadas) y explicar “como antes” me gustó.

La verdad, es que, en esos tiempos significó un gran estudio, la búsqueda constante de distintos recursos didácticos para poder desarrollar las clases de la mejor forma posible significó un gran aprendizaje, desde crear PowerPoint digitales, mapas conceptuales digitales, elaboración de trabajos por clases semanales, buscar distintos programas para poder dejar grabada las clases y sobre toda la conexión con nuestros estudiantes a través de una pantalla. (Docente G)

Entre las diferentes experiencias y actividades que se realizaron y que los docentes nos relataron encontramos varios hallazgos. Como el tener que gestionar las prácticas pedagógicas en la virtualidad:

Organizar y gestionar las prácticas virtuales fue un doble desafío a enfrentar, de un día para otro me encontré abocada a la tarea de compartir con los practicantes el desafío que yo misma había enfrentado meses atrás con el comienzo de las clases virtuales.

A la vez que reconoce que

(…) la pandemia aumentó las desigualdades y el acceso a la educación se limitó para algunos contextos que no tenían acceso a internet o no contaban con los dispositivos tecnológicos adecuados para acceder a una educación digital. Esto implicó que esas propuestas que se preparaban para las instituciones asociadas, tengan diferentes formas de ser aplicadas, en línea para contextos que cuenten con internet sin restricciones, para descargar en el caso de solo acceder a datos telefónicos o conexión interrumpida o formato papel para los contextos que no cuentan con los recursos antes mencionados. El trabajo de las prácticas fue extenuante, no se puede negar, pero también fue satisfactorio, logramos llegar incluso a contexto de encierro con los cuadernillos armados por los practicantes.

La pandemia también dejó en evidencias nuevas demandas tanto a las instituciones, al sistema formador y a los docentes, necesidades que fueron enfrentadas y asumidas con diferentes recursos y que generaron una diversidad de emociones.

Docente H:

Considero que los docentes nos tuvimos que adaptar a las nuevas demandas impuestas por esta pandemia. Demandas que tienen que ver con entrega educativa y de calidad, teniendo el docente un papel fundamental para la continuidad del aprendizaje de nuestros estudiantes. También por mi experiencia puedo decir que cambió el rol y la práctica docente frente a estos a diversos retos. Una de ellas es la empatía, el hecho de pensar en el otro y en los otros.

Después en lo anímico, en lo personal tuvo sus consecuencias, desventajas. Mucho desgaste, mucha ansiedad más allá de los problemas personales que uno tuvo que enfrentar en el camino. El trabajo en la casa no es bueno. En un punto, nunca se llegó a poder separar el trabajo de lo familiar, ya que estaba mucho tiempo frente a la computadora y conviviendo con la familia…eso fue muy estresante, agotador. (Docente G)

En mi opinión, debemos asumir que este virus nos enfrenta por un lado a nuestra interdependencia global y por otro a reconocer, de la misma manera, nuestra vulnerabilidad. Nos trata a todos por iguales, nos demuestra que la comunidad humana es igualmente frágil. (Docente H)

Docente J

Para finalizar, creo que deberíamos quedarnos con lo positivo de esta nueva modificación tanto en lo educativo como en las experiencias vividas en estos dos años de pandemia y como diría Dussel (2020) “Nuestra responsabilidad política es educar, en el más grande de los términos, construir una cultura común, tratar de cuidar la vida, la construcción de un futuro común, de una educación más libre, más igualitaria, como un espacio de emancipación.

Conclusiones y perspectivas

El contexto de emergencia sanitaria por Covid-19 nos dejó muchísimas enseñanzas. En el área de la educación digital, todos los actores educativos tuvimos que hacer una inmersión en el uso de herramientas, en estrategias para la comunicación mediada por TIC, el diseño de materiales y trayectos de formación para entornos virtuales. Muchas cosas que, hasta antes de la pandemia, pensábamos que no hacían falta, que no tenían lugar en la escuela, nos fueron necesarias y necesitamos aprender. Todavía no alcanzamos a dimensionar todos los aprendizajes que se han desarrollado en el ámbito de la alfabetización digital, tanto de docentes como de estudiantes y sus familias, pero todos serán acumulados como un tesoro en las mochilas de docentes y alumnos del instituto. De la lectura de los relatos obtenidos, podemos inferir que los docentes tienden a ajustarse a las circunstancias sociales, culturales y hasta en una pandemia para desarrollar de la mejor manera posible el proceso de enseñanza y aprendizaje. La investigación comienza a visibilizar el proceso que llevaron adelante los docentes para garantizar la continuidad de los alumnos en el contexto de pandemia y de las competencias que tuvieron que desarrollar y/o profundizar en tiempo récord.

Se empieza a observar, también, la multiplicidad de recursos digitales que se pusieron en juego, lo que demuestra el buen nivel de alfabetización digital que se adquirió a lo largo de esta etapa.

Paradójicamente los docentes no realizamos el trabajo en soledad, sino que decidimos juntarnos con otros colegas y actores institucionales para poder sobrellevar la incertidumbre y el desconcierto en el que nos encontrábamos. A la vez que incorporamos la dimensión emocional en nuestros relatos y actividades como una perspectiva más del aprendizaje.

Los resultados hasta aquí obtenidos nos permiten una descripción del estado de situación respecto a la alfabetización digital de los profesionales docentes y no docentes del instituto. Cabe destacar, la continuidad de la investigación sobre alfabetización digital en contexto de emergencia sanitaria por Covid-19 en la UEGP N° 55 “Don Orione” bajo una mirada cualitativa, donde ponemos el acento en el proceso de investigación y cómo lo vivenciamos como comunidad educativa, a partir de nuestros relatos individuales. En efecto consideramos prioritario crear un espacio de encuentro y escucha atenta a las narraciones personales, para generar el intercambio de experiencias de aprendizaje que sean enriquecedoras para la comunidad de nuestro instituto.

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