EL NUEVO RÉGIMEN ACADÉMICOEN LOS NIVELES PRIMARIO Y SECUNDARIO

A partir del presente ciclo lectivo, todas las escuelas del Chaco se encuentran implementando un nuevo Régimen Académico común a todos los niveles y modalidades de los trayectos de la obligatoriedad. Este instrumento legal fue elaborado por el Ministerio de Educación de la Provincia a través de la Dirección General de Niveles y Modalidades, y es resultado de un proceso participativo y de consenso en el marco del trayecto de la Formación Docente Situada y en Servicio 2021, a la luz de los procesos que se iniciaron y se profundizaron a instancias de la pandemia.

El régimen académico constituye un marco normativo destinado a regular las trayectorias educativas de las y los estudiantes, y los modos en que se realiza el recorrido educativo en las instituciones de los diferentes niveles. Es un elemento estructurante de las prácticas de enseñanza, evaluación y organización institucional, de acuerdo con los lineamientos políticos que determinan los modelos educativos. Presenta especificaciones para cada nivel y modalidad y apunta a poner en el centro de las definiciones normativas las trayectorias reales de las y los estudiantes, repensar los enfoques y las formas de enseñar y avanzar en una reconfiguración institucional. Esta normativa se orienta a garantizar el acceso, la permanencia y el egreso de los niños y niñas, adolescentes, jóvenes y adultos en los niveles educativos obligatorios, y parte de la premisa de que garantizar el derecho social a la educación supone el esfuerzo y el compromiso de generar respuestas coherentes con la justicia curricular que implica dicha garantía.

Al respecto, la directora general de Niveles y Modalidades del Ministerio de Educación de la Provincia, Sonia Soto, detalló que este nuevo instrumento promueve el trabajo conjunto de las y los educadores, mediante la conformación de equipos de enseñanza y evaluación, estableciendo períodos de trabajo institucional del colectivo docente para la planificación, el seguimiento y la evaluación de la enseñanza, avanzando hacia la integración del trabajo pedagógico en función de la centralidad del sujeto que aprende. Se trata de un esquema que los y las docentes ya comenzaron a incorporar en las últimas jornadas institucionales que tuvieron lugar antes del inicio del período lectivo. Los equipos de enseñanza y evaluación estarán organizados por curso, división o ciclo, dependiendo de las dimensiones de cada institución y de su Planta Orgánica Funcional (POF). Esta configuración supone la corresponsabilidad de las y los docentes sobre la propuesta escolar y la trayectoria de las y los estudiantes; es de construcción conjunta y, como se mencionó anteriormente, requiere espacios y tiempos de trabajo entre docentes, ya previstos en el Calendario Escolar 2022.

La Unidad Pedagógica: «Todos los docentes

comprometidos con las trayectorias de todos los estudiantes»

“El corazón de este nuevo régimen académico lo constituye la figura de la unidad pedagógica”, señaló Soto. Y explicó que esta configuración requiere de un trabajo conjunto, articulado y corresponsable entre los equipos de enseñanza y evaluación que contemple la complejidad en el tratamiento de los saberes a construir, su selección, organización y secuenciación en una unidad temporal que abarca más de un ciclo lectivo. Implica la organización de los espacios, los tiempos, las prácticas pedagógicas y las decisiones institucionales. 

En el Nivel Inicial, la nueva estructuración no importa cambios tan significativos como sí lo hace en los dos niveles obligatorios siguientes. En cada institución de Nivel Primario y Secundario se conformarán equipos de enseñanza y evaluación, como se mencionó anteriormente, integrados por docentes, auxiliares docentes y equipos de apoyo cuando fuese necesario, y organizados por división/año/ciclo y/o proyectos de enseñanza integrados, interdisciplinarios o multidisciplinarios, según acuerdos realizados en el marco del Proyecto Educativo de Centro (PEC). Estos equipos tendrán la responsabilidad de planificar, desarrollar y evaluar las propuestas de enseñanza a partir de los nuevos enfoques plasmados en el régimen y en los lineamientos de la política educativa para el nivel.


El Nivel Primario continuará estructurado en tres ciclos: el primer ciclo comprende 1º, 2º y 3º grado; el segundo ciclo, 4º y 5º, y el tercer ciclo, 6º y 7º; a partir de la implementación del nuevo régimen, cada ciclo es una unidad pedagógica. Nilda Sosa, directora de Nivel Primario de la provincia, destacó este nuevo paradigma que propone trabajar con «todos las y los docentes del nivel comprometidos con las trayectorias de todos los estudiantes». «Es algo que hemos venido trabajando a través de diferentes encuentros con las y los docentes, y es lo que nos ha enseñado la pandemia: las y los estudiantes ya no son de un grado en particular, sino de toda la escuela, y toda la escuela se compromete para acompañarlos en su trayectoria», afirmó.

 
Por otra parte, se refirió a un cambio importante en cuanto a la calificación en el 3º ciclo: a partir de ahora, dicha calificación será numérica, «principalmente pensando en los movimientos interjurisdiccionales (estudiante que debe cambiarse a una escuela de otra provincia o de otro país), ya que muchos estudiantes se veían vulnerados en ese derecho al no contar el nivel primario con un analítico» (el documento que contiene las notas certificadas de un estudiante en un período determinado). Se utilizará una escala numérica del 6 al 10 para las áreas acreditadas y en las áreas en las que las/los estudiantes no hubieran alcanzado los logros previstos se consignará: En Proceso (EP).


Otra actualización tiene que ver con las y los estudiantes que, habiendo finalizado el cursado del último grado de la escuela primaria, posean hasta dos áreas básicas y/o especiales pendientes de acreditación: éstos podrán hacer uso del derecho a inscripción e ingreso en el Nivel Secundario, con la emisión de una constancia que indique las materias adeudadas, y serán matriculadas/os en la escuela secundaria como estudiantes con trayectoria asistida. Una vez acreditadas las áreas pendientes, la institución del Nivel Secundario deberá comunicarlo formalmente a la de Nivel Primario a fin de que ésta emita el certificado de terminación de estudios correspondiente. Ahora bien, aquellos estudiantes que hayan finalizado el cursado del último grado de la primaria y que posean más de dos áreas pendientes de acreditación deberán recursar el 7º grado.


El Nivel Secundario, entretanto, se estructura en dos ciclos: un Ciclo Básico, de dos años de duración, y un Ciclo Orientado, con carácter diversificado, de tres años de duración en las escuelas secundarias orientadas y de cuatro años en las escuelas de la modalidad Técnico Profesional. Al igual que en la primaria, cada uno de estos ciclos se asumen como unidades pedagógicas. Cada ciclo se compone de un conjunto de espacios curriculares (materias), organizados a su vez en áreas o campos del conocimiento: un campo de formación general y un campo de formación específica. En caso que la/el estudiante no acredite los saberes correspondientes a estos espacios, podrá hacerlo en el año siguiente, a través de propuestas de trabajo interdisciplinario y de integración de saberes, en el marco de lo que se denomina Plan de Acompañamiento a las Trayectorias (el instrumento contempla la figura del estudiante regular con trayectoria asistida, estableciendo estrategias para la identificación temprana de riesgos pedagógicos; será responsabilidad del equipo de enseñanza y evaluación incluirlo en un plan de acompañamiento para trabajar con propuestas de intensificación).


Héctor Espinoza, director de Nivel Secundario, aseguró que en este nivel el nuevo régimen académico viene a hacer “un aporte fundamental al trabajo que hacen las escuelas respecto del acompañamiento a las trayectorias escolares de los estudiantes”. “Propone una nueva forma de organización de lo escolar, desde la conformación de los equipos de enseñanza y evaluación, y revisar los tiempos de aprendizaje de los estudiantes que transitan por el nivel”, dijo. En ese sentido, valoró que a partir de ahora el/la estudiante y los aprendizajes que logra «pasen a ser el centro del régimen académico». «Esto nos permite hacer un acompañamiento mucho más cercano a cada estudiante, pero además permite romper con esa matriz escolar, extendida sobre todo en el nivel secundario, que propendía a la repitencia como único recurso frente al hecho de que las y los estudiantes no alcanzaran los aprendizajes esperados en los tiempos determinados», dijo. Cabe aclarar que el nuevo régimen no suprime la repitencia escolar, pero define que será una decisión institucional límite, después de haber agotado todas las instancias previstas, y de la que participará el equipo de enseñanza y evaluación.

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