Interpretar su actual encrucijada

Por Favio Alvarenga

“la Educación Superior requiere conocer, en principio, el contexto histórico, geográfico y social en que está inserta, para luego analizar las condiciones en que las sucesivas políticas nacionales y provinciales han construido un nivel
con gran desarrollo territorial”

La Educación Superior del Chaco se encuentra actualmente en una encrucijada. Consideremos que es el tiempo impostergable para definir un horizonte de sentido que sustente su actual crecimiento a través de una planificación estratégica y una legislación específica: la primera Ley de Educación Superior de nuestra provincia. El camino propuesto es un proceso de elaboración participativa con quienes conforman la comunidad educativa de la educación superior chaqueña, así como también con las comunidades en las cuales están insertas nuestros Institutos de Educación Superior.


Pero entender tal encrucijada tiene por condición de posibilidad comprender su compleja realidad con el propósito de encarar un proceso de resolución de sus problemas: En primer lugar, es el nivel que le permite acceder
a más de 80.000 alumnos a estudios superiores, por fuera de las propuestas universitarias variadas que ofrece la región. En buena parte del mundo, estos trayectos que se denominaban terciarios y que nosotros llamaremos de educación superior provincial o jurisdiccional, se implementan básicamente para la formación docente inicial y la
formación técnico-laboral específica, dejando a las universidades la formación académica disciplinar.


Esta realidad no coincide estrictamente con la que se vive en nuestra provincia. En los últimos 10 años la explosión de la matrícula en los Institutos

de Educación Superior se explica por una variedad de razones, ligadas a lo económico y a lo laboral, en el marco de una creciente aspiración social al acceso de estudios superiores. Razones de índole social mostraron un
incremento de estudiantes que siguieron carreras de educación superior, razones de índole geográfica orientaron las opciones de tales estudios a instituciones cercanas al estudiante y razones específicamente laborales
orientaron las elecciones hacia carreras de gran inserción en el mundo del trabajo.


En segundo lugar, este cambio de configuración en la demanda de estudios superiores llevó al Ministerio de Educación a sumar Institutos y carreras en todo el territorio provincial, cuadriplicando la cantidad de instituciones de nivel superior (de 26 en 2010 se llega a la cifra de 112 en el 2020, 46 de ellas de gestión estatal), e incrementando exponencialmente la cantidad de carreras (en 2019 había un total de 685 carreras en curso habilitadas por el M.E.C.C.yT.).


Esta política expansiva e inclusiva de Institutos y carreras no fue realizada con criterios de planificación estratégica ni con la previsión presupuestaria necesaria para darle sustentabilidad en el tiempo al nuevo mapa de Educación
Superior. Tampoco este incremento de propuestas educativas ha impactado positivamente en mejoras en los aprendizajes, las evaluaciones en las áreas de Lengua y Matemática nos ubican como jurisdicción en los más bajos

resultados nacionales. Pero también se ha generado un número muy importante de egresados que con la titulación pertinente no logran insertarse en los espacios laborales para los cuales poseen competencias.
En tercer lugar, estos dos serios problemas (dificultades en los aprendizajes y docentes titulados sin cargo), no deben explicarse desde lógicas binarias (pocos y buenos institutos versus muchos y “de baja calidad educativa”), ni
tampoco desde la teoría del chivo expiatorio que señala a los docentes como responsables de los problemas o bien a los estudiantes y “el bajo capital cultural de sus familias”. Conforme el paradigma del pensamiento complejo de
Edgar Morin analizamos la realidad desde una perspectiva multinivel, pluri dimensional y multicausal. Porque sostenemos que la educación superior es y debe ser un derecho social en nuestro Chaco, lo que supone no sólo asegurar el acceso a los estudios superiores, sino también, y sobre todo, la permanencia y egreso en tiempo razonable y con el aprendizaje de los conocimientos fundamentales adquiridos. Porque las causas de dichos problemas residen, por un lado, en la ausencia de planificación mencionada en el párrafo anterior,
y por otra, en no contar con una Formación Docente Permanente, Gratuita, laica, situada y en servicio, definida sobre la base de un diagnóstico elaborado por los sujetos de la educación superior acerca de las necesidades prioritarias, tanto disciplinares como pedagógicas de tal formación.

En cuarto lugar, la otra asignatura pendiente es la articulación indispensable con las carreras de formación docente del sistema universitario, porque solo será posible una adecuada planificación estratégica de la educación superior, si las universidades asumen también su compromiso de planificar junto con el sistema de educación superior provincial, y desde las necesidades de la comunidad dentro de la cual está y estamos insertos.


En conclusión, repensar la Educación Superior requiere conocer, en principio, el contexto histórico, geográfico y social en que está inserta, para luego analizar las condiciones en que las sucesivas políticas nacionales y provinciales han construido un nivel con gran desarrollo territorial, variedad de propuestas educativas, atención a miles de chaqueños y chaqueñas que eligen esta formación como parte de un proyecto de vida. Pero también significa reconocer su estado de desarticulación, la falta de previsibilidad y sus carencias de institucionalidad que deben ser resueltas como parte de un proyecto de provincia y de país con desarrollo humano integral, sustentable
ambientalmente, con justicia social plural, como sostiene Boaventura de Sousa Santos para hacer posible la plena inclusión social, desde un proyecto educativo de emancipación cultural, epistemológica y pedagógica.

  1. Resolver sus asignaturas pendientes:
    El primer gran problema a resolver es regularizar todas aquellas cuestiones que por acumulación histórica debilitan el funcionamiento estructural del nivel.
  2. Implementación del Estatuto del Docente
  3. Las transformaciones que la Educación Superior necesita:

Más allá de resolver las irregularidades e implementar lo que está normativamente estipulado, es necesario realizar una verdadera transformación del nivel para garantizar el derecho a los estudios superiores de todos los chaqueños y las chaqueñas, así como también las debidas condiciones laborales para sus docentes y el fortalecimiento institucional de nuestros institutos. Para ello es indispensable definir a través de mecanismos democráticos y participativos las líneas rectoras de una Educación Superior pública, democrática, laica, inclusiva y articulada que logre niveles de enseñanza-aprendizaje que produzcan la diversidad de alfabetizaciones que hoy son indispensables para la formación ciudadana del siglo XXI.

Para ello es imprescindible la promulgación de una Ley de Educación Superior que establezca los mecanismos de planificación estratégica, que brinde las condiciones necesarias para el cumplimiento de las funciones requeridas, que garantice los derechos de los docentes y estudiantes del nivel, que articule, investigue y capacite a todos los niveles y modalidades del sistema y que defina los recursos necesarios para responder a las exigencias que se establecen.

  1. 1. ¿De qué transformación y de qué Ley de Educación hablamos?
    Se concibe a la transformación, en términos de actualización de sus propuestas educativas, conforme las necesidades de desarrollo humano integral, sustentable, de la provincia y de la comunidad en la cual cada IES se inserta; así como también de la recuperación de sus tres funciones históricas, porque como ya se escribió aquí, además de la formación inicial, resulta fundamental profundizar en el desarrollo de la investigación educativa sobre los problemas más importantes que acontecen en nuestras aulas, y en la formación superior continua de las y los egresadxs. En cuanto a los IES técnico-profesionales, la índole de la investigación debería tener por norte los perfiles productivos de la comunidad o región en la cual están insertos, teniendo una especial atención en las cadenas de valor de la provincia, en una articulación entre el INET y la provincia del Chaco.
    En primer lugar, porque para comprender la complejidad de nuestro tiempo histórico y de nuestra sociedad, en general, y de la gran heterogeneidad social y diversidad cultural que caracteriza a nuestra comunidad educativa en particular, resulta indispensable que nuestras realidades áulicas y sus sujetos sean abordados mediante una investigación educativa que nos ayude a entender por qué en los diferentes niveles y modalidades existen trayectorias escolares que se malogran y truncan, o bien otras que superan adversidades.
    Porque concebimos al conocimiento como un instrumento que nos permite entender la realidad para poder transformarla. Por eso proponemos que cada IES esté vinculado con una red de escuelas asociadas (formalizar y precisar este vínculo ), para acompañar tanto a los docentes en las aulas como a las
    trayectorias escolares de nuestros y nuestras estudiantes, en cada uno de los nivelas y modalidades de nuestro sistema educativo. Por eso proponemos también que cada IES de perfil técnico profesional esté relacionado con las realidades productivas propias de los lugares en los cuales funciona, con espacios de articulación con organizaciones ligadas a la producción, la industria y el trabajo, y desde luego, atentas a las cadenas de valor que definen cada uno de esas comunidades.
    En segundo lugar, porque la formación permanente nos tiene que permitir la actualización y especialización para poder educar e interactuar en contextos de diversidad lingüística y cultural, en comunidades rurales, desde los paradigmas de la interculturalidad, de la inclusión, la justicia social plural y la educación emancipadora, desde la perspectiva de una formación integral que vincule las alfabetizaciones humanística- ciudadana, científica, tecnológica, cultural, ambiental, artística, en idiomas y de educación física. Que forme
    nuevos lectores desde una pedagogía de la lectura que forje una ciudadanía crítica para nativos y nativas digitales.

La transformación que proponemos representa la superación de la falsa antinomia “profesorados o tecnicaturas”, porque entendemos quenecesitamos de los dos. Porque lo que está en discusión es el proyecto educativo integral que forjemos para responder a las necesidades de un proyecto de provincia que aspire al desarrollo local sostenible e integral, respetuoso del ambiente, la generación de empleos genuinos, la inclusión y justicia social.
Por eso proponemos, como aporte especial de los IES, su contribución a la elaboración y dictado de las carreras administrativas de los empleados públicos provinciales y municipales, así como también a la formación
técnico-profesional cuya orientación clave reside en las veinte cadenas de valor del Chaco. Esto no significa el abandono de la formación docente inicial, sino la revalorización de su papel tanto en la formación integral de nuestras trabajadoras y nuestros trabajadores públicos, como en la de aquellos y aquellas jóvenes que aspiren a estudiar carreras vinculadas con los mundos de la producción y la industria. Porque no se trata de restringir, sino de ampliar el horizonte de posibilidades que ofrezca la educación superior provincial, para nuestro desarrollo humano integral como sociedad.

En cuanto a la presentación y aprobación de propuestas de formación técnico profesional, su prioridad se establecerá previo relevamiento de las necesidades de cada localidad y cada región de nuestra provincia, para dar
respuesta a los modelos productivos, que formen en Idiomas, Software, y todas aquellas orientaciones que permitan una mayor inserción laboral de las y los egresadxs.


En lo que concierne a la formación de los recursos humanos de la administración pública en sus tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, se propone partir de la definición de orientaciones en función del relevamiento
de las necesidades en las distintas jurisdicciones. La premisa será contribuir al desarrollo de un sector público que brinde servicios de calidad a la ciudadaníaa.


Dicha transformación requiere de una planificación estratégica que piense, ordene, acuerde y defina a mediano y largo plazo las propuestas de educación superior para el desarrollo sostenible local, provincial y regional. Para lograrlo se deberá contar con información confiable acerca de la relación entre las carreras de los IES y la inserción laboral de lxs egresadxs, localidad por localidad y región por región, y también, sobre todo, con un marco de
acuerdos a través de la participación democrática de los diferentes actores y actrices de nuestras comunidades educativas. Porque no hay transformación sustentable sin acuerdos multisectoriales para llevarla a cabo.

De Sousa Santos, B. (2012). De las dualidades a las ecologías: Boaventura de Sousa Santos. La Paz: Red Boliviana de Mujeres Transformando la Economía REMTE.

Morin, E., & Vallejo-Gómez, M. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro: Edgar Morin ; traducido por Mercedes Vallejo-Gómez. Francia: UNESCO.

Descarga documento completo Revista Ed. 1 – N° 1-18-22

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